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Mis 13 razones para extrañarte

Posteado el: November 13th, 2009, por Mariam Ludim Rosa

Un 13 abriste los ojos, un 13 los cerraste, duermes en el 13 y son 13 las razones para extrañarte:

1. Ya mi teléfono no suena los sábados en la mañana.
2. Ya nadie me llama “flaca”.
3. Ya nadie me llama “enana”.
4. Ya nadie me llama “Maricusa”.
5. Ya no escucho tu dulce voz.

Supuse que me llamarías todos los sábados de la vida y que en nuestra vejez me llamarías todos esos nombres de la niñez.

6. Ya nadie me habla sobre los taínos.
7. Ya nadie me habla sobre las ciguapas.
8. Ya nadie invoca ángeles con alas de colores.
9. Ya nadie me habla sobre Osuna.
10. Ya nadie convoca nuestros antepasados, nadie investiga nuestras genealogías.
11. Ya no hay letras nuevas en tus bitácoras.

Supuse que tendría tu genialidad, esa gran inteligencia y esa sed de conocer más por mucho tiempo.

12. Me falta una hermana.
13. Ya no puedo abrazarte.

Supuse que te abrazaría más, mucho más…

Padres e hijas-rev

Presentismo laboral

Posteado el: July 18th, 2009, por Mariam Ludim Rosa

En el 2003 escribí un artículo titulado El efecto multiplicador del catarro en el contexto laboral. Como estudiosa del ambiente organizacional y observadora social me llamaba la atención que en varios de los lugares en que había trabajado hasta ese momento, durante todo el año el catarro estaba presente, demasiado presente. Eso me llevó a hacer una investigación más profunda del tema en la que confirmé que el presentismo (o la insistencia de los empleados en acudir al trabajo cuando están enfermos) es más costosa y riesgosa para los patronos que el ausentismo. También me percaté que la mayoría de los patronos no hacen absolutamente nada al respecto: pueden ver que sus recursos humanos lucen desastrosamente mal y los dejan trabajando. Vemos en los manuales de empleados todo lo relacionado con normas, código de vestimenta, sanciones y otros. Sin embargo, no hay información o educación sobre medidas para evitar contagios cuando hay enfermedades virales en el contexto del trabajo. Claro – no había – hasta que surgió una situación de emergencia: una pandemia. Y ese, precisamente es el problema: la reacción en vez de la proactividad. Ahora sí, que todos los patronos están activando sus protocolos para instruir a los empleados que abandonen los centros de trabajo si sospechan que tienen los síntomas de la influenza A H1N1. Siempre nos pasa lo mismo, aunque tengamos información sobre los temas, por alguna razón, somos flojos en la prevención. Desde el 1994, que el sicólogo industrial Cary Cooper acuñó el termino de presentismo, muchos estudios han documentado la relevancia de que los patronos ofrezcan la orientación pertinente a sus recursos humanos con relación a los pasos que deben seguir para evitar esta práctica: si estás enfermo quédate en tu casa. Es interesante, porque mi artículo lo sometí al portal especializado en recursos humanos www.arearh.com y la sección de empleos de El Nuevo Día. Ambos lo publicaron, sin embargo, en El Nuevo Día editaron la parte en la que citaba a un experto que recomendaba que los empleados no asistieran al trabajo con catarro. Mientras el mismo artículo, publicado íntegro en el portal de Recursos Humanos, ha sido replicado por otros portales especializados y citado en otros. Era evidente entonces, como lo es ahora, cuán importante es la información en el tema.

¿Qué consecuencias tiene el presentismo?

A mi juicio, uno de los problemas más grandes del presentismo – cuando se trata de enfermedades contagiosas – es compartir los gérmenes con los otros compañeros, quienes a su vez los comparten con familiares, y es allí que surge el efecto multiplicador. A lo que yo le llamo efecto multiplicador, otros le han denominado efecto dominó y está documentado por varios estudios científicos.
Por otro lado, en enfermedades que no son infecciosas, como por ejemplo: dolores musculares, migrañas y artritis, están los costos asociados con la falta de productividad: estás, pero no estás en el trabajo. Asimismo, la posibilidad de que por el esfuerzo de querer ir a trabajar se agrave la situación y en vez de tomarte dos o tres días, cuando te sentías mal, te tengas que tomar cinco o siete, por sentirte peor.

¿Por qué se da el presentismo?

Hay varias razones, y me parece que la principal es que entendemos que nuestros patronos se molestarán si nos ausentamos. Esto se resuelve con educación y que el tema se discuta claramente en la empresa durante todo el año (no solamente en periodos de emergencia, como está pasando ahora).
Por otro lado, está el alto sentido de responsabilidad de querer o tener que completar un proyecto, a quienes algunos expertos han llamado “los guerreros del trabajo”. Mis queridos guerreros del trabajo (este mensaje es también para la que suscribe): aprendamos a leer las señales de nuestro cuerpo, seamos sinceros con nosotros mismos y cuando no se puede, no se puede. Se trata de una conversación profunda con el yo y con todos los componentes del yo (que por ser únicos se hace muy difícil conseguirles un reemplazo).
También, en muchos casos está la situación de que por ausentarse se afecta la paga y comprendemos que periodos de situaciones económicas, como las que estamos viviendo actualmente, es muy difícil perder un día de paga. Otros, temen que perderán sus empleos si se ausentan. Nuevamente, lee las señales de cuerpo, que por no querer perder un día de paga, luego pierdas más. Los patronos deben establecer políticas más claras en ese sentido.

Presentismo luego del A H1N1

Nos pasa con frecuencia que las lecciones importantes de vida las aprendemos luego de una crisis. Patrono, luego de que pase esta situación, asegúrate, por favor, que tu empresa cuenta con una política clara que procure el bienestar de los empleados. También, nos suele pasar que olvidamos con facilidad. Les exhorto a que no olviden esta experiencia y la puedan transformar en un recurso de orientación permanente para nuestro capital humano.
Ahora, estamos reforzando los hábitos de limpieza en el entorno laboral (pues eso se supone que siempre existiera y si no era así, espero que sea así de ahora en adelante). Antes de la influenza A H1N1, existía la influenza A y otras condiciones infecciosas. Quiere decir que los virus y bacterias siempre han estado presentes en los lugares que todos tocamos: perillas, teclados, bolígrafos y ponchadores biométricos, por mencionar algunas, ya que las posibilidades dentro del contexto laboral son amplias. Los patronos deben facilitar la limpieza y reforzarla con comunicación.
En fin las empresas, sus ejecutivos y directivos tienen la responsabilidad de educar e informar. Y si lo hubiésemos comenzado a hacer antes, estoy segura de que ahora las consecuencias serían menores.

Hoy, 13 de junio

Posteado el: June 13th, 2009, por Mariam Ludim Rosa

Por Mariam Ludim Rosa Vélez

“Todos los días uno muere un poco, pero hay días en que uno muere más que otros, como hoy por ejemplo”. Gioconda Belli

Hoy tejo dolores con puntos de cadenetas en forma de alma. Vivir la vida después de experimentar tu muerte es una suerte de ambivalencia entre el continuo (esa vorágine de letras que denominamos existir) y el estático (tu palabra acallada).
Hoy pinto nostalgias con trazos desesperados. Un gradiente de grises inunda mi lienzo salpicado por memorias rosadas.
Hoy amarro cintas de tristeza color tierra y allí sembraré tu árbol con semillas de eternidad.
Hoy esculpo en el barro de la angustia la escultura que retrata tu esencia que es poema mojado en el río.
Hoy escribo tu partida en el día de tu vida. Letras plasmadas en la bitácora de mi duelo (que es mío, porque es mi Duelo). Permíteme por hoy, no celebrar tu vida… hoy quiero llorar tu muerte: hasta que el cuerpo no resista.
Hoy bordo añoranzas doradas en la tela de tu recuerdo: siempre presente, siempre presente.

De Facebook al palito de Cayey

Posteado el: May 17th, 2009, por Mariam Ludim Rosa

Mariam Ludim Rosa Vélez

Cuando transitaba desde Cayey hacia Salinas, sentía una curiosidad enorme por un arbolito que observaba solitario a la distancia al pasar por el Monumento del Jíbaro. Pedro Juan “PJ” Rivera Santana, un joven mayagüezano que se caracteriza por su espíritu aventurero en ecoturismo local, sucumbió al llamado que le hizo desde lejos el palito, que parecía una pintura en el cielo.
“Cada vez que bajaba por el Sur, veía el palito que se veía tan solo que parecía que estaba flotando”, explica PJ, quien luego ubicó en su estatus de Facebook, la petición de direcciones para llegar al lugar. Fue así, que se enteró que existían unas marcas guías que dirigían al arbolito. Sin embargo, no recibió direcciones específicas.
Un sábado, mientras compartía con sus amigos un día de playa, decidieron súbitamente ir a la conquista del palito. PJ, Carlie Flores, Gilberto Ruiz y Jonathan López bajaron hasta la falda de la montaña en Cayey, preguntando por instrucciones para llegar, pero los locales les dijeron que era muy difícil.
Por supuesto, eso no los disuadió de la misión, así que decidieron caminar desde la rampa de emergencia de la carretera. Los cuatro aventureros encontraron las marcas y el recorrido les tomó unos 45 minutos, con breves descansos para hidratarse y para sesiones fotográficas.
PJ llevaba la monoestrellada en mano, ya que según indica la carga para todas sus excursiones de turismo en la Isla. De manera que al llegar a la cima de la montaña, plantó bandera, como quien conquista un nuevo destino.
“Al llegar allá arriba la sensación es super brutal. De los pocos sitios que uno puede ver una vista hasta Juana Díaz; tienes la vista de las tetas de Cayey; la autopista, que se ve como una maqueta, bien pequeña”, explica el joven de 25 años, que labora en una firma de contadores públicos autorizados.
En la distancia no se distingue qué especie de árbol es, pero en la cercanía es evidente que se trata de la Mangífera Indica, sí un palito de mangó, que en otra circunstancia podría ser muy común, pero que por su ubicación a 1,898 pies sobre el nivel del mar, deleita a los conductores de la carretera 52.
De hecho, PJ descubrió que no era el único extasiado por la belleza natural que se percibe a lo lejos del erguido y solitario árbol. Allí, hay una plaquita en madera que dice: “Mamá, te dejamos en tu palito”. Se trata de una fémina que solicitó que sus cenizas fueran esparcidas en el lugar.
Tras admirar el paisaje desde la altura, que luego de la travesía supieron que se llama el Cerro Los Cielos, el siguiente paso fue tomarse fotos para documentar la aventura. Esa misma tarde, serían publicadas en Facebook y por supuesto, la foto de perfil sería una en que PJ sale con la bandera y la genial vista.
Si la historia hubiese sido relatada hace 10 años atrás, hasta aquí llegaría con un: misión cumplida. Mas, la era digital crea nuevas e interesantes formas de comunicación que le dan continuación a este relato.
El siguiente martes, luego de que los jóvenes lograron su hazaña de conquistar el palito, en un programa mañanero de una emisora radial PJ escuchó que anunciaban que se había creado un grupo en Facebook de los “fans del palito de la autopista”.
“Y yo dije, qué bueno, me hubiese gustado llamar para que vieran mis fotos. En la tarde me llamó uno de los que me acompañó y me dijo: ‘verifica el grupo’. Cuando entré, eran mis fotos las que habían publicado allí”, relata PJ.
Una chica llamada Christina Acevedo, a quien también le daba mucha curiosidad el solitario arbolito, vio las fotos en Facebook e inmediatamente creó un grupo. PJ se comunicó con ella con la intención de reclamarle la utilización de sus fotos. Así, descubrió que se conocían, ya que ambos habían estudiado en el Recinto Universitario de Mayagüez. Ella le expresó el interés de subir al palito y se pusieron de acuerdo para organizar una excursión forjada en el ciberspacio.
En menos de dos semanas el grupo denominado Soy fan del palito de la autopista, tenía tres mil fans. Al momento de redactar este relato hay 5,793 fans. Por otra parte, PJ ya tenía su grupo en Facebook de turismo interno llamado D’Tour PR. Ambos foros sirvieron de plataforma para convocar a los interesados en llevar a cabo la peregrinación.
Setenta y un personas de todas las edades, aceptaron la convocatoria y un nublado domingo de abril escalaron el Cerro Los Cielos. PJ y su compañero Carlie fueron los guías turísticos de la jornada que esta vez tomó más tiempo por la cantidad de personas.
“En verdad no me imaginé que iba asistir tanta gente. Todo transcurrió en armonía y con respeto al ambiente… Esa ruta es fuerte, pero es querer llegar y todos los 71 llegaron”, dice al destacar que participaron personas de toda la Isla.
Ahora los nuevos amigos ciberespaciales, aguardan por la próxima aventura de PJ, tal vez sea la reconquista del palito de Cayey o tirarse desde un paracaída, su estatus de Facebook se los dirá. “Hacemos estas excursiones para conocer más a Puerto Rico, en vez de irme de viaje me voy a turistear por aquí mismo, que aquí hay tantas cosas que la gente no sabe”, sostiene.
¿Y cómo me enteré de esta interesante aventura? Por Facebook… desde donde PJ exhorta constantemente en su estatus: “Just Keep It Simple & Teikirizi”.

A celebrar la segunda juventud

Posteado el: January 20th, 2009, por Mariam Ludim Rosa

Hoy 19 de enero de 2009, celebro mi segunda juventud con un poco de humor generacional. Ya saben que mi teoría es que la segunda juventud es la mejor ya que tienes experiencia, un poder adquisitivo mayor y todavía quedan las fuerzas para emprender algunos proyectos. No obstante, hay algunos asuntitos curiosos que te hacen recordar constantemente que ya pasó la primera juventud. He aquí mi lista:

Sabes que llegaste a la segunda juventud sí:

1. Tienes más de tres tarjetas de médicos especialistas en tu cartera.
2. Los médicos que te atienden son menores que vos y eso es mucho decir.
3. El usted y el señora están presentes en más del 50 por ciento de las conversaciones sostenidas.
4. Puedes pasarle por al lado a Daddy Yankee y no reconocerlo. Mucho menos a Wisin y Yandel.
5. No entiendes los mensajes de texto y te tardas una hora en enviar uno.
6. Estás considerando que tu próxima cama sea una Craftmatic.

Me imagino que tendrás tu propia lista. Me encantaría que la compartas conmigo.